Dieta y recomendaciones básicas para embarazadas

A partir del segundo trimestre de embarazo, se produce una sensación de aumento del apetito, cosa que facilita el aporte de alimentos y nutrientes. La función respiratoria se modifica por el aumento de la presión intraabdominal, debido a la alteración de la posición del diafragma provocado por el crecimiento del útero, y puede aparecer congestión nasal y aumento del sudor. Los ardores de estómago, el estreñimiento y las hemorroides son frecuentes en muchas mujeres embarazadas.

La dieta tiene que ser sana y equilibrada. Debe contener alimentos de los cuatro grupos básicos, sobre todo leche, carne, verdura y frutas. También son necesarios minerales, especialmente el calcio, el fósforo, el hierro y las vitaminas.

«La embarazada no debe comer por dos«

No es recomendable un incremento excesivo del peso, puede ser perjudicial tanto para la madre como para el bebé. El peso ideal recomendable de aumento debe estar entre 9-11 Kg (no sobrepasando los 12 Kg, ni por debajo de los 6-7 Kg).

Debemos dar más importancia a la calidad y no a la cantidad de alimentos:

LECHE Y DERIVADOS LÁCTEOS.

El consumo de 1-1,5 litros de leche diarios es adecuado durante el embarazo y lactancia. La leche puede ser reemplazada por yogures o quesos. Mejor si evitamos que sea de vaca. La grasa se procesa peor.

VERDURAS, TUBÉRCULOS, HORTALIZAS.

Mejor su consumo hervidas o crudas. Son recomendables las hojas verdes y amarillas. Deben consumirse todos los días de 2 a 3 veces.

FRUTA FRESCA.

Se recomienda el consumo de fruta del tiempo, y la cantidad recomendada es de 1 ó 2 veces al día.

HUEVOS.

Se considera un consumo correcto de 2 a 3 huevos a la semana.

CARNES.

Una ración al día. Es preferible el consumo de carnes magras y a la plancha. Retirar las porciones de grasa que contengan, como por ejemplo la piel a las aves. Pueden ser sustituidas por pescado o huevos.

PESCADO Y MARISCOS.

Deberían estar presente en las comidas principales. Se recomienda una ingesta de 2 a 3 raciones por semana, de pescado azul o blanco.

FRUTOS SECOS, AZÚCAR, MIEL, PASTELERÍA.

Consumir con limitación por su alto contenido energético.

CEREALES, PAN, ARROZ Y PASTA.

Debe formar parte de la base de la alimentación. Se recomiendan los productos alimenticios integrales por su elevado contenido en fibra dietética.

LEGUMBRES.

Debería incrementarse su consumo. Siempre estofadas con vegetales o en puré, no se recomienda cocinarlos con derivados grasos del cerdo.

CONDIMENTOS.

Se puede utilizar sal (excepto si existen problemas de hipertensión), especias y hierbas naturales, siendo desaconsejado excederse con los colorantes y estabilizantes.

Las náuseas, la mayoría de las veces, aparecen asociadas a excitaciones olfativas, por lo que suprimiremos aquellos alimentos cuyo olor nos repugne y nos sea molesto.

Fraccionaremos las comidas a lo largo del día, preferiblemente realizar 5-6 ingestas diarias, masticando bien, sin sobrecargar al estómago. Evitaremos comer a la fuerza.

Si se padece de náuseas matutinas es recomendable comer algún alimento antes de levantarse de la cama, como galletas, tostadas o cereales, evitando beber agua en ayunas, zumos de frutas ácidos, moderando el consumo de té y café.

Además:

  • Beber líquidos preferentemente entre las comidas principales.
  • Evitar la posición horizontal durante 1-2 horas después de las comidas.
  • Hay que empezar las comidas con platos con base de leche y huevo, féculas (absorben e impiden excesos de acidez).
  • Evitar empezar con ensaladas a la vinagreta.
  • De las verduras hay que escoger las menos ácidas, eliminar en particular el tomate cocinado o en salsa.
  • Evitar el consumo de frutas agrias como las ciruelas o la piña. Comer preferiblemente plátano, manzana dulce y melocotón.
  • Evitar las fibras vegetales irritantes como las de puerros, los tomates, los espárragos o los pomelos.
  • Evitar platos que pueden provocar ardores de estómago: tomate cocido, guisos, salsa de tomate, charcutería, raviolis, canelones, carnes en salsa o picantes, mostaza, pepinillos, encurtidos, té, café, aperitivos, alcoholes, vinos, etc.